Mi vista estaba nublada, pero alcanzaba a ver una figura. Poco a poco comencé a distinguir tu silueta, si, eras tu no había duda alguna.
Tan hermosa como siempre, tus ojos tan profundos como el infinito, tu siempre femenina figura, tus sonrosados labios que me invitaban a probar de ellos el dulce néctar de tu ser.
No me había percatado de que nos encontrábamos parados en un gran salón, donde todos bailaban al compás de una dulce melodía. No nos podíamos quedar atrás y comenzamos a bailar, al ritmo de las demás parejas.
Te acercaste a mí y me susurraste al oído. “Quiero que me lleves hasta la luna”
No pude más que sonreírte para asentir a tus palabras. Mientras bailábamos sentía como si las demás parejas nos abrieran el paso hacia el centro de la pista de baile.
El dulce sonido de la música provoco que nos entrelazáramos en un fuerte abrazo. Podía sentir el calor de tu cuerpo y tú el latir de mi corazón, en eso me volviste a susurrar “tu eres lo que siempre anhele, lo que venero y lo que mas adoro”
Si así lo quieres, así será. Le respondí, totalmente perdido en su hermosa mirada.
De pronto mire a mi alrededor y pude ver que las demás parejas se habían detenido y solo estaban expectantes de nuestros movimientos en aquel salón.
Ella se detuvo, se quedo de pie frente a mi un instante, me miro fijamente, después dio un paso hacia mi, extendió su mano y dijo “en otras palabras, toma mi mano, en otras palabras, besadme amor mío”
Fue en ese entonces cundo nuestros labios se unieron en un frenesí inimaginable, en ese entonces fue como si muestras almas se fundieran en una sola, yo podía ver lo que había en su alma y ella podía ver a través de la mía. Se que solo fue un instante pero me pareció eterno, fue un instante de plena felicidad y amor.
Después ella volvió la mirada hacia mi, con una sonrisa tan dulce y una expresión tan angelical, que hizo que me perdiera por un instante, que solo alcance a oír: “en otras palabras, por favor, se me sincero, en otras palabras, te amo”
Esas palabras hicieron eco en lo más hondo de mí ser y me llenaron de una profunda felicidad que no puedo describir. Y justo antes de que alcanzara a articular palabra alguna, en ese instante se nublo mi visión, sentí como si cayese a un abismo profundo y oscuro. Es en ese instante cundo desperté exaltado y caí en cuenta de que todo había sido solo un sueño…
愛している カロちゃん
jueves, 23 de agosto de 2007
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