Tanaka (田中) era una persona común y corriente, o al menos eso es lo que todo mundo hubiera pensado al echarle un breve vistazo.
No era alguien que llamara mucho la atención, por su vestimenta tan poco llamativa, siempre pasaba desapercibido, después de todo era un asalariado más que andaba por las calles de la ciudad.
Si te detuvieras a charlar un momento con el, te darías cuenta de que era alguien que sabia un poco sobre varios temas, un poco de esto, otro poco de aquello. Por lo cual siempre encontrarías algo de que charlar con el.
Mas sin embargo había algo un poco peculiar en el, claro fuera del hecho de que era una persona común, tenia algo muy particular, claro que esto no lo notaban sus colegas de trabajo o sus vecinos, ya que Tanaka siempre actuaba con cuidado cuando se trataba de “eso”.
Todo mundo tiene algo que le apasiona, algo que no tiene conexión alguna con su trabajo, estudios o labores diarias. Algo que disfrutan a tal grado que los abstrae de la cotidianeidad de la vida.
Algunos gustan de escuchar música, otros disfrutan de una película o algún programa de televisión o leen un libro y muchos otros hacen otras cosas que seria imposible en numerarlas.
Pues bien, los pasatiempos de Tanaka eran principalmente ver animación japonesa, leer historietas japonesas y jugar videojuegos, entre otras cosas.
Estos pasatiempos no eran algo que hubiera llegado a su vida de manera súbita, no, para el no eran una mera moda pasajera.
Más bien era algo que ya formaba parte de su vida. Desde muy niño descubrió que le gustaban los videojuegos, pues había algo en esas luces parpadeantes en la pantalla que tanto le atraían. Ya que era video jugador de esos que se hacen llamar “de la vieja escuela” conoció el Atari y jugo el legendario “Pong”.
Como todo chiquillo de su generación, creció viendo dibujos animados (cartoons) en la televisión. Conoció series como “Mazinger Z”, Thunder Cats”, “Las aventuras de Gigi” (Mahoo no purinsesu Minkii Momo) “Meteoro” y “Robotech”.
Mas sin embargo, no fue hasta que entro en la adolescencia que descubrió que varias de las series animadas que tanto disfruto, eran de origen japonés, y como esas existían cientos y cientos de otras series.
Al ser tan joven quedo maravillado de su reciente descubrimiento y poco a poco comenzó a adentrarse en el mundo del “anime” (animación japonesa).
No paso mucho tiempo, para que también conociera otra vertiente de su afición, pues al igual que adquirió el gusto por los videojuegos y el anime, también comenzó a leer historietas japonesas. (“Mangas”) Los cuales le atraparon mucho mas que las historietas americanas, (“comics”) no sabía como describirlo por su tierna edad, pero se perdía entre las viñetas y diálogos, podría decirse que lo que le encantaba era algo casi “mágico”.
Y así pasaron los años y esas aficiones que tanto le gustaban, pasaron a formar una parte más de su vida. Aprendió y recabo información sobre tecnicismos muy propios de sus pasatiempos. Cosas que para el resto de la sociedad no eran mas que información sin valor alguno.
Cuando iba a las tiendas de videojuegos, el sabia claramente la diferencia entre un “FPS” (First Person Shooter) y un “J-RPG” (Japanes-Role Playing Game) Muchas veces al estar en una de estas tiendas sin querer escuchaba las conversaciones entre algún comprador y un empleado que intentaba recomendar algún videojuego.
Escuchaba en silencio y disimuladamente dejaba escapar una sonrisa al oír al vendedor equivocarse una y otra vez sobre los juegos que recomendaba a tal cliente.
__”Ese vendedor esta equivocado, ese juego de carreras no es de ‘simulación’ mas bien es tipo ‘arcadia’”__Pensaba mientras sonreía.
Se podría decir que gracias a la edad y experiencia de Tanaka, ya se había convertido en una enciclopedia andante de conocimientos sobre anime y videojuegos. Claro esta que al estar con sus colegas del trabajo prefería no hablar de esos temas por temor a volverse el hazme reír del grupo.
Por muy extraño que esto parezca, Tanaka no se consideraba a si mismo como un “otaku”* (un fanático empedernido de tales hobbies).
Y era realmente extraño que a pesar de estar tan adentrado en el mundo de los videojuegos y el anime, le desagradara la idea de que ser llamado así.
Tal vez fuese por que muy en el interior le temiera a la idea de ser excluido del resto de la gente, de cargar con un estigma, de ser marginado por una sociedad que aprueba y descalifica tal o cual forma de ser y actuar.
Es así que existían dos Tanakas, uno que encaja en esa enorme y monstruosa maquinaria que llamamos sociedad, y otro, el cual se conmueve con hermosas historias sobre paladines y princesas, que se deja llevar a mundos muy lejanos para vivir aventuras fuera de serie.
Es un Tanaka que se niega a que “la intolerancia de la sociedad” le arrebate esa última “pluma” que contiene su capacidad de “soñar”, soñar como cuando aun era un inocente niño…
H.P.M
*Otaku, es una palabra que usan los occidentales para definir al fan del “anime”, (animación japonesa) actualmente es muy usada. Esta palabra se usa en Japón de una manera despectiva hacia las personas, por lo que si se esta en Japón hay que tener cuidado con su uso.
miércoles, 20 de agosto de 2008
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