Mi primera consola casera fue de 8 bits, pero no fue un NES
ni un Sega, más bien era un clon del Family Computer o Famicom japonés.
Recuerdo que fue un momento especial, por que al fin, podría jugar videojuegos en mi
casa.
Esto de los videojuegos era aun muy nuevo y la mejor opción
era que después de terminarlos los cambiábamos, como ya comete en otra ocasión.
Ahí jugué gran variedad de juegos, desde los clásicos como Súper
Mario Bros 3, hasta Ninja Gaiden. Y claro como olvidar varios videojuegos
japoneses.
Se podría decir hasta cierto punto que le tuve un gran
cariño a esta mi primera consola, la cual, hasta el día de hoy conservo.
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